Cómo aliviar la sensación de vacío

Muchas personas, a lo largo de su vida, experimentan en alguna ocasión la llamada sensación de vacío, que se localiza habitualmente en la parte alta del estómago. A esa sensación le acompañan habitualmente emociones como soledad, angustia, frustración, desesperanza, desesperación... y todo ello es vivido con un gran dolor y malestar. A la sensación de vacío la suelen acompañar otros sentimientos como el de rechazo o abandono.

Algunas personas pueden padecer esta sensación con más frecuencia y puede desencadenar un fuerte descontrol en las emociones y en el comportamiento, apareciendo conductas impulsivas y/o de escape o evitación. Por ejemplo, en los síndromes depresivos, en el trastorno límite de personalidad, o en la dependencia emocional es muy común que la persona sufra frecuentemente esta sensación que no es fácil de manejar y que crea un gran dolor emocional y también existencial.

Si la sensación de vacío no se afronta de forma adecuada es posible que la persona se precipite al intentar escapar y  acabar con su sufrimiento. Desde atentar contra su autoestima o su integridad física, a enfrentarse y culpabilizar a los demás de su situación, pasando por el consumo de sustancias, problemas de alimentación, conductas temerarias, cleptomanía, juego patológico o relaciones sexuales descontroladas, entre otras. Todo ésto acarreará nuevos problemas a la persona casi con total seguridad, que pueden agravar esa sensación de vacío cerrando así un círculo peligroso y pernicioso.

En el trabajo en terapia es importante detectar si la persona sufre esta sensación, y la frecuencia y la capacidad de afrontamiento que posee para mitigarla; ya que en el caso de detectar esta necesidad es urgente empoderar al cliente en el afrontamiento de una de las sensaciones que más dolor, sufrimiento y descontrol provoca en el ser humano.

Existen algunos factores que predisponen a una persona a sufrir la sensación de vacío y determinan su nivel de vulnerabilidad. Entre ellos, el tener un autoconcepto negativo, formas de pensar irracionales bien establecidas (como la autoexigencia), dependencia y necesidad excesiva de atención por parte de los demás. Cuando existen varios de estos factores aumenta en gran medida la probabilidad de aparición de esta sensación.

¿Y CÓMO SE PUEDE ALIVIAR LA SENSACIÓN DE VACÍO?

La trampa de la autodescalificación 

Muchas personas han podido comprobar durante su infancia y durante su vida que cuando ellas mismas se descalificaban recibían apoyo por parte de las personas que le acompañaban, los cuales minimizaban sus autocríticas y realzaban sus aspectos positivos. Al final, se puede llegar a automatizar esta conducta y recurrir por inercia a este recurso. En los casos más graves la autodescalificación llega hasta la autolesión e intentos de suicidios como llamadas de atención, porque cuanto más utiliza la persona este recurso más vulnerable se hace a la ausencia de la/s persona/s que lo consuela/n.

Anticipar la compañía

Una técnica que puede ser muy útil para anticipar la compañía es la llamada técnica del vecino, en la que la persona cuando sufre la sensación de vacío se imagina que un pariente, un amigo/a o un vecino/a llama a su puerta y le explica que está sufriendo una situación como la que está atravesando la persona con vacío. En el siguiente paso la persona tiene que imaginar lo que le diría a este vecino para ayudarle, recordando lo que en situaciones pasadas le haya podido ayudar mejor.

Autoacompañamiento

Anticipando la compañía se pretende que progresivamente la persona pueda mantener un diálogo interno de autorregulación para superar la sensación de vacío y sea capaz de ser ella misma la que se dé la atención que necesita, con el objetivo de reducir la dependencia afectiva.

Mejorar el autoconcepto

- Autoestima: mejorar la forma en la que una persona se comunica consigo misma es fundamental. Aprendemos a relacionarnos con nosotros mismos cuando somos pequeños, según como nos han ido hablando los demás... Así, con el tiempo, aparecen diferentes "voces" en nuestra cabeza que charlan unas con las otras. Cuando esas voces nos desvalorizan podemos tener un problema de autoestima. Por tanto, es fundamental afontar y cambiar la crítica patológica.

- Autoimagen: Es importante relacionarnos de una forma adecuada con nuestro cuerpo y crear una imagen personal con la que nos sintamos a gusto. Hoy en día la "imagen ideal" está mediada por estereotipos y mitos que no son fáciles de superar, ya que somos bombardeados desde la más tierna infancia. El relacionarnos con nuestro cuerpo y nuestra imagen de una forma saludable mejora nuestro autoconcepto y disminuye la probabilidad de padecer la temida sensación de vacío.

- Autoeficacia: Aprender a establecer objetivos vitales realmente deseados, describir los problemas de una forma manejable y buscar soluciones a las dificultades de la vida que no impliquen actuar en contra de los propios valores son algunas formas eficientes de mejorar la percepción que tiene una persona de la eficacia de sus acciones. Para ello, a veces, se necesita entrenamiento en solucionar los problemas y no en evitar tanto los problemas, como las emociones incómodas que pueden surgir cuando pienso en las soluciones y no me salen tan fácil como querría. 

Ser consciente de las propias fortalezas

Cuando una persona sufre la sensación de vacío es posible que no sepa o que no tenga en cuenta los aspectos positivos de su persona. Es normal que se fije mucho más en sus "defectos", que seguramente los perciba ampliados y muy difíciles de cambiar. Todos tenemos fortalezas y debilidades debido a nuestra condición humana, por tanto es muy positivo que la persona conozca y cultive sus fortalezas. El cuestionario VIA de 24 fortalezas de carácter es muy adecuado para ello.

Proyecto/propósito/ valores/ sentido de tu vida

Crear un proyecto vital, con objetivos hacia los que dirigirte y elegir de qué forma quieres conseguirlos pueden ayudar a que la persona construya el propósito o el sentido de su existencia. Encontrar formas adecuadas de experimentar con alegría  y paz el viaje interior que uno emprende cuando intenta responder a estas preguntas es también una forma de responder a ese vacío interior.

Enriquecer las relaciones sociales

Cultivar las relaciones con los demás es una excelente forma de conocerse mejor y conectar con el mundo. Somos seres sociales, y si se nos priva o nos privamos de este aspecto fundamental del ser humano estamos preparando el terreno para que aparezca la sensación de vacío.

Permitirse disfrutar y recompensarse en base al esfuerzo y no a los resultados

Realizar actividades que nos apasionen, disfrutando del proceso, recompensando el esfuerzo que queremos realizar y sin focalizarse en los resultados que debería conseguir es una gran forma de llenar nuestra vida de lo que realmente nos importa...y al final se muestra como la mejor manera de conseguir los resultados que quiero.

Aunque a veces sea duro autoobservar la sensación de vacío, es importante investigar interiormente de dónde puede proceder ese dolor  para elegir la/s solución/es, y/o la actitud más adecuada.

El dolor más grande es el del vacío interior. Anónimo.

Jesús Mendieta Martínez


Escribir comentario

Comentarios: 1
  • #1

    yo (martes, 29 agosto 2017 03:50)

    Hola me llamo felipe, tengo 26 años y trabajo bien creo que me relaciono bien, fumo muya marihuana y nose si puedo ser feliz, me gusta una chica y a veces no necesito ayuda