La metodología que seguimos se basa en teorías ampliamente apoyadas por la psicología científica y aplicada (orientación cognitivo conductual y de aprendizaje social). Las herramientas para trabajar las diferentes dificultades planteadas en terapia están estructuradas y orientadas hacia los objetivos individualizados que se hayan establecido consensuadamente con la/s persona/s, en base a la valoración de sus necesidades.
Tanto en esta valoración de necesidades y en el establecimiento de los objetivos, así como en el seguimiento de su cumplimiento, utilizamos tres fuentes principales de información: lo que piensa o siente el cliente, la opinión del/la profesional y la recabada mediante pruebas estandarizadas específicas (cuestionarios y test psicométricos). En algunos casos, como en el tratamiento de las adicciones, también es valioso contar con la perspectiva y la colaboración de la familia o de la pareja, si fuese posible.