Control de la ira II: Darse cuenta de las consecuencias

La ira es un sentimiento que, en muchas ocasiones, aparece como consecuencia de no saber afrontar otras emociones de forma adecuada, como pueden ser la frustración o la culpa. Es una respuesta "defensiva" del inconsciente, que pretende proteger la integridad psíquica, nuestro autoconcepto.  El hecho es que de forma impulsiva nos defendemos atacando, obteniendo una falsa sensación de control de la situación y un aparente alivio mediante la descarga emocional.

La consecuencia es que no resolvemos el problema real, empeora la situación, hacemos daño a los/as demás, las relaciones se deterioran y posteriormente nos avergonzamos, aparece la culpa y la autoestima se tambalea. Podemos infligir heridas emocionales que a veces son difíciles de superar.

Si te enfadas piensa en las consecuencias. Confucio.

Jesús Mendieta Martínez


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